Management: Negocio y Staff

He estado siempre en las unidades de negocio en todas las compañías en las que he trabajado. No obstante tuve la oportunidad de experimentar un par de años como director financiero en HP; experiencia impagable y que fue posible porque el hp way promovía programas de rotación, pero también porque en aquella época las cosas serias se hacían en Ginebra y yo no podía “romper” nada.

Ya sabía de las reticencias entre las genéricamente llamadas funciones de negocio y staff, y cambié de primera a segunda clase- según la injusta discriminación que se hace desde primera clase-. En ese periodo intente acercar ambas posturas aprovechando mi procedencia y, algunas veces en grupo y otras individualmente, trataba de provocar el conocimiento mutuo y sin estigmas entre excelentes profesionales de ambos bandos. Conseguí algún resultado pero que no pasó de ser una anécdota frente al gap existente.

Con la preocupación de parecer dogmático, pero haciendo gala de mi tendencia a mojarme, puedo decir que por parte de las unidades de negocio la reticencia se basa en una cierta desconsideración hacia las otras funciones: contemplándolas como secundarias. Estas últimas tiende a interiorizar ese role de secundarios que desde negocio les asignan y desde ahí construyen reactivamente su reticencia.

Siempre he sido respetuoso con las funciones de staff y he incitado a mis equipos en esa dirección, y podría parecer que lo hacía por altruismo aunque realmente lo hacía por eficiencia, pues tenía muy claro que eran imprescindibles para la compañía y para mis propios resultados.

Las funciones de negocio deberían considerar a sus colegas como excelentes profesionales- a aquellos que los sean, pero también hay malos profesionales en negocio- merecedores de todo el respeto y confianza, y capaces de contribuir desde sus habilidades a los resultados de la compañía. También deberían asumir que sus colegas son imprescindibles y por tanto recapacitar y eliminar sus prejuicios para llegar a una colaboración entre iguales.

El primer puesto de trabajo generalmente está marcado por la formación y por tanto no se suele decidir, sino  seguir el camino marcado por la formación. Pero en algún momento de la carrera profesional sí se puede plantear la duda o se puede estar insatisfecho.

En ese momento los futuros directores de las funciones de staff deberían decidir si vocacionalmente quieren seguir esa carrera, o que después de los años trabajados en ellas sería mejor probar las áreas de negocio. Los que decidan seguir su carrera profesional deberían entender la importancia de su función, deberían sentirse cómodos con las responsabilidades asociadas y sobre todo deberían ser capaces de comunicar a sus equipos la citada importancia.

Sin embargo en muchos casos ese entendimiento ha quedado contaminado por los estigmas de principales y secundarios e intentan sacudirse la percepción de inferioridad asumiendo responsabilidades de negocio dentro de su función de staff o creando responsabilidades artificiales que quieren equiparar con las verdaderas responsabilidades de negocio- abrir código de vendedor a empleados del staff porque en una compañía de ventas todos los empleados tienen que vender-.

He visto, incluso, comportamientos erróneos de directores de funciones de staff que no se resignaban al papel que les correspondía e intentaban poner a su función en valor, y para ello trataban de posicionarla como el centro de la compañía.

Sin embargo, sí ayuda y aumenta el atractivo de una función de staff, tender un puente entre las funciones de staff y negocio para que los puestos de negocio sean una alternativa real de carrera para los profesionales del staff. Para ello se requiere que se planifique el talento y el desarrollo profesional. Así que profesionales de un área de staff con inquietudes de cambiar puedan ser candidatos válidos para posiciones de negocio.

Yo siempre he sido receptivo a ese juego y he incorporado a posiciones de negocio empleados provenientes de las áreas de staff, y sin llegar a la discriminación positiva- de la que no soy partidario- he favorecido esos movimientos por mi obsesión por la promoción interna.

Juguemos cada uno nuestro role y entendamos que la posición de cada uno depende de sus habilidades y saber hacer. Huyamos de categorizar la importancia y reconozcamos la contribución individual como base del éxito.

 

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