El Saber hacer es lo importante, no la formación

En un post sobre el curriculum vitae ya apunté este tema que hoy quiero desarrollar más. En la carrera profesional la formación es un elemento indispensable porque va a activar las condiciones naturales del individuo para materializar sus oportunidades en realidades.

Existen dos tipos de formación a considerar en la carrera profesional: la académica, que es la inicial y será con la que el aspirante afrontará sus primeras entrevistas de trabajo, y la continuada que debería recibir a lo largo de su carrera.

Las empresas buscan talento- aunque luego no sepan como manejarlo- y el talento se manifiesta y se percibe asociado a un excelente expediente académico, por tanto, este será uno de los elementos fundamentales para elegir a un candidato en los primeros proceso de selección a los que este se presente.

Hasta aquí estoy totalmente de acuerdo con el planteamiento y aunque en muchas ocasiones he tenido la oportunidad de identificar talento disociado de esos expedientes e incluso sin expediente académico, debo reconocer que siempre he utilizado el expediente en el sentido expresado en el párrafo anterior.

A partir de aquí y una vez que se han producido las incorporaciones de los nuevos profesionales al mercado laboral, mi percepción de la importancia de la formación cambia drásticamente, pasando a ser un complemento todavía necesario e importante, pero nunca el elemento que marque la diferencia o condicione unilateralmente una decisión.

Hablando concretamente del entorno de los managers la formación será reemplazada por el saber hacer. La experiencia adquirida proporcionada por las diferentes responsabilidades que se le vayan asignando, junto con la formación son los complemento necesario para que las cualidades y habilidades naturales de alguien se conviertan en saber hacer. Y como resultado de éste, serán el cumplimiento consistente y la experiencia acumulada los que se constituyan en las fortalezas para la evolución profesional.

Sin embargo, he vivido experiencias donde existe un autentico culto a los expedientes, donde prima este criterio frente a cualquier otro y donde se acaba constituyendo una estructura de managers, todos ellos, auténticos coleccionistas de títulos académicos y de postgrado. Por el bajo performance que consiguen parecería que su dedicación a formarse les ha impedido asumir auténticas responsabilidades.

Desde muy pronto, estos cerebros han sido nominados como high flyers, han sido enrolados en un programa de high potencial y desde ese momento han sido elegidos como futuros managers de alto nivel. Y ellos se lo creen, optan por ese camino y renuncian a emprender una carrera, mas aburrida y dura, jalonada de responsabilidades, prosaicas y nada glamorosas, pero que para su desgracia son las que forjan al autentico manager.

En ocasiones, además, se cruza por medio un MBA que a cambio de un precio astronómico ofrece un teórico fast track hasta la posición de CEO. Creo en los MBA y he tenido la oportunidad de participar en excelentes programas, sin embargo, considero que estos programas son útiles como complemento de la experiencia ya acumulada del participante, y a su debido tiempo. Nunca debe ser un elemento más a añadir al expediente para empezar con mas fortaleza la carrera profesional.

El valor de un manager solamente se consigue a través de la consistencia: que comienza con un oficio; que se aprende desde abajo; y que proporciona una evolución lenta pero segura, que primero le enfrenta a responsabilidades individuales cada vez más complicadas y luego le permite dar el salto al management. Y sobre esa carrera consistente echemos toda la formación necesaria para que en cada etapa se sea mas eficiente .

Siempre debe existir sincronía entre el contenido de la responsabilidad y el contenido de la formación para que esta sea realmente útil y aplicable. Por lo que nunca deberíamos dar formación asociada a las futuras posiciones que el empleado podría llegar a ocupar, pensando que así le estamos ayudando a ser considerado para una promoción.

Recordemos que la base para la promoción debe ser el cumplimiento de objetivos en la posición actual, por lo que si queremos ayudar a un empleado a que sea promocionado, mejor pongamos el esfuerzo en dotarle de conocimiento y herramientas para hoy. Cuando de el salto ya se le formara para esa nueva etapa, pero no antes.

Mas contenidos de / Antonio Alemán

La Cofradía del Santo Reproche

Antonio Alemán Archivo: Dirección de Ventas
En esta ocasión, utilizo una estrofa de Joaquín Sabina para caracterizar el comportamiento de una gran mayoría de empleados que están instalados en el reproche continuo hacia su compañía . Es importante que los empleados sean

La Impostura

Antonio Alemán Archivo: Dirección de Ventas
No puedo dejar en paso la actuación de la alcaldesa de Madrid en Buenos Aires durante la designación de la sede olímpica para 2020. Fue una auténtica exhibición de las consecuencias que la impostura produce y con ello espero disuadir

Tambien te puede interesar

Share This