La Seguridad de los Vehículos Autónomos.

Como todos sabemos, por desgracia el día ha llegado y se ha puesto entredicho la seguridad de los vehículos autónomos. El pasado domingo 18 de marzo, un vehículo autónomo atropelló a una mujer en Tempe (Arizona) con consecuencias fatales.

El vehículo de Uber, que en ese momento funcionaba de forma autónoma, impactó contra Elaine Herzberg, quien en ese preciso instante cruzaba la calle por un lugar indebido. Si solo dispusiésemos de estos datos deberíamos decir que esto no debería haber pasado, pues los coches autónomos disponen de los suficientes sensores para detectar cualquier obstáculo de este estilo.

Esta teoría la apoya el hecho de que en los últimos tiempos estamos conociendo informaciones que indican que los coches de Uber no estaban funcionando con los niveles de seguridad que están consiguiendo otras compañías. Quizás en su objetivo de conseguir reducir el principal coste que tiene su modelo de negocio actual (la figura del conductor) están acelerando demasiado las pruebas en vías públicas para alcanzar lo antes posible la conducción autónoma, ya que es la gran esperanza de la compañía para poder ser rentable en el futuro.

Sin embargo debemos intentar no hacer juicios previos, pues tal y como ha manifestado Sylvia Moir] jefa de la policía de Tempe las circunstancias del accidente podrían haber sido imposibles de evitar tanto para un vehículo tripulado como para un vehículo autónomo, por lo que tendremos que esperar varias semanas para conocer las conclusiones de las investigaciones que realizará la Junta nacional de Seguridad en el Transporte (NTSD).

¿Tendrá consecuencias el accidente en el desarrollo del vehículo autónomo?

Doug Ducey, gobernador del estado de Arizona ya ha calificado el accidente como un fracaso indiscutible de Uber por lo que ha [suspendido][suspender] de forma automática las pruebas de esta compañía en las carreteras del estado.

Paralelamente a la policía, Uber está estudiando cuáles pudieron ser las causas del accidente y por que los sistemas de seguridad de su coche autónomo no funcionaron como supuestamente deberían de haberlo hecho, poniéndose a disposición del estado y de las agencias para averiguar de forma conjunta que sucedió en aquel momento.

La empresa ya había cancelado sus pruebas con vehículos autónomos antes de la suspensión de Arizona hasta tener las conclusiones de dicho estudio en todos los lugares donde las estaba realizando: Tempe, Pittsburgh, San Francisco y Toronto. Con esta medida intentan adelantarse a cualquier otro problema que pudiera presentarse.

No por ser algo esperado ha dejado de pillarnos por sorpresa. Sabíamos que este momento llegaría tarde o temprano, pero aún así la onda expansiva ya se está haciendo notar en las instituciones públicas y en el sector, elevando el debate de la seguridad de los vehículos autónomos.

“Este trágico accidente pone de relieve por qué tenemos que ser excepcionalmente prudentes al probar y desplegar las tecnologías de vehículos autónomos en las vías públicas”, dijo Edward Markey, uno de los senadores estadounidenses que ya ayudó a paralizar en el pasado varias iniciativas para impulsar el desarrollo del coche autónomo. “Si estas tecnologías obtienen los supuestos beneficios de seguridad, eficiencia y medioambientales, debemos contar con normas de seguridad, ciberseguridad y privacidad sólidas antes de que estos vehículos circulen por nuestras carreteras, a fin de evitar que ocurran tragedias como esta”.

Quizás por comentarios como estos la siguiente compañía que ha decidido paralizar sus pruebas con vehículos autónomos en las vías públicas ha sido Toyota Motors. Según [declaró][comentario[ el martes 20 de Marzo Rick Bourgoise, portavoz de la compañía, Toyota ha decidido detener por unos días la circulación de sus coches en Ann Arbot (Michigan) cerca de donde tienen su centro de investigación, y en el área de San Francisco.

Por su parte, General Motors comentó dos días después del accidente de Tempe: “Nuestros planes de lanzamiento comercial en entornos urbanos en 2019 siguen siendo los mismos pero, como hemos dicho desde el principio, no lo haremos hasta que estemos satisfechos de que es seguro hacerlo”.

En cambio, Waymo (filial de Alphabet) y Lyft no hicieron ningún tipo de declaración, por lo que entendemos que sus planes de testeo y despliegue no han cambiado.

Las buenas noticias en este sector a día de hoy nos llegan por parte de Apple. Su proyecto de coches autónomos (llamado en clave “Project Titan)” parece que va por buen camino., De las 27 licencias que tenían concedidas en enero de 2018 en el Estado de California, han pasado a las 45 en la actualidad, lo cual supone un número superior a las que tienen competidores como Uber o Waymo en ese mismo estado.

Eso sí, debemos matizar que estas compañías están expandiendo su red de pruebas a otras localizaciones con el objetivo de probar situaciones climáticas y urbanísticas distintas para sus coches autónomos.

Y ahora es tu turno a opinar sobre la seguridad de los vehículos autónomos.

¿Crees que este accidente detendrá las pruebas de vehículos autónomos en las vías públicas? ¿Crees que los políticos intentarán frenar el desarrollo de la conducción autónoma? ¿Te animarías a subirte a un coche sin conductor?

En el próximo artículo, explicaremos porque estas tecnologías pueden ayudarnos a reducir significativamente la tasa de accidentes y por tanto la seguridad de los vehículos autónomos es mayor a los vehículos con conductores.

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