Cancelar el Enisa anticipadamente, ¿cuándo, quién y cómo?
Como sucede con la gran mayoría de préstamos, se puede cancelar el Enisa de manera anticipada, tanto en su totalidad como parcialmente, así como refinanciándolo.
¿Es gratis? ¿Cómo hacerlo? ¿Merece la pena cancelar el préstamo Enisa con anterioridad a su fecha de vencimiento? Lo vemos en este post.
Costes de cancelar el Enisa
La cancelación de un préstamo con ENISA puede realizarse de forma anticipada total o parcial, o bien mediante refinanciación, conllevando el pago de las comisiones estipuladas en el contrato y de los intereses y cuotas por lo que es clave conocer cómo funciona el tipo de interés de enisa.
Al cancelar el préstamo, lo más relevante es abordar el pago de la cuota máxima del interés variable por el importe de la deuda pendiente, que dependerá de las condiciones, —que suelen rondar entre el 6-8 por ciento—.
En la práctica, esto significa que pagarás una comisión equivalente a todo el segundo tramo que el préstamo habría devengado al tipo máximo hasta vencimiento, menos lo ya pagado por ese concepto. Es decir, el 100% del interés variable.
Normalmente, a un emprendedor no suele interesarle cancelar anticipadamente un préstamo ENISA. La cancelación puede resultar bastante más cara de lo que parece, porque ENISA no aplica una comisión convencional sobre el capital pendiente.
Ten en cuenta que al cancelar el enisa, la empresa debe afrontar:
- El principal pendiente.
- Los intereses devengados hasta la fecha.
- Una comisión equivalente al 2º tramo de interés que habría generado el préstamo durante el plazo restante, calculado al tipo máximo, descontando lo ya abonado por ese concepto.
- Además, en caso de que lo pida el emprendedor, los fondos propios de la empresa deben haberse incrementado desde la concesión del préstamo, al menos, en la misma cuantía que se quiere amortizar anticipadamente. Si no, ENISA puede rechazar la cancelación.
¿Cuándo sí puede tener sentido cancelar un ENISA de forma anticipada total o parcialmente?
Como decíamos en gran medida, cancelar un préstamo ENISA significa pagar por adelantado el máximo interés variable que ENISA podría haber cobrado durante la vida restante del préstamo.
Esto es algo que en sólo en ciertos supuestos puede tener sentido.
1. Ante una venta de la empresa o un cambio de control
Es uno de los casos más claros, ya que el comprador puede exigir que la empresa llegue a la operación sin determinados préstamos o con una estructura financiera simplificada.
En este contexto, la decisión no es únicamente financiera, sino por el valor estratégico de poder ejecutar la operación.
2. Cuando la empresa va a pagar previsiblemente el máximo del segundo tramo
Si la empresa tiene una rentabilidad elevada, y todo indica que durante los próximos años, pagará el segundo tramo al máximo.
Aquí la comisión de cancelación no supone necesariamente un coste adicional respecto a mantener el préstamo; simplemente anticipa un importe que probablemente se habría pagado de todos modos.
Financieramente, la cancelación anticipada permitiría ahorrarse principalmente:
- Los intereses futuros del primer tramo y el riesgo de exposición al euríbor (ten en cuenta que el 1º tramo del préstamo enisa se calcula mediante euríbor más el diferencial establecido en cada operación).
- Las obligaciones de seguimiento y presentación de información.
- La gestión anual de la liquidación del segundo tramo.
3. Hay excedente claro de caja
Una empresa debería plantearse usar excedente de caja para cancelar anticipadamente ENISA solo cuando mantener el préstamo ENISA puede dejar de tener sentido financiero. Es decir, cuando ese dinero permanece en la cuenta generando una rentabilidad inferior al coste del préstamo.
En ese escenario, cancelar anticipadamente puede reducir los gastos financieros futuros, mejorar el nivel de endeudamiento y liberar capacidad para acceder a nueva financiación.
Eso sí, la decisión debe tomarse después de calcular la comisión de cancelación de Enisa y el cash runway.
Uno de los errores que se dan al solicitar la cancelación anticipada del enisa para quitarse deuda es descubrir que después de X meses, falta caja para operar… en ese caso, la empresa habría devuelto una financiación a largo plazo y sin avales para luego tener que buscar dinero nuevo, posiblemente más caro y más difícil de conseguir.
4. Cuando facilita una nueva financiación
En muchas ocasiones, un banco, fondo de deuda o inversor puede exigirle a la startup un menor ratio de endeudamiento financiero o de deuda, o simplemente cancelar préstamos subordinados.
En estos casos, puede tener sentido cancelar el enisa, si permite desbloquear el acceso a una financiación mayor, más barata o estratégicamente más importante.
No obstante, hay que tener en cuenta que ENISA es deuda subordinada y tiene consideración de fondos propios a determinados efectos mercantiles. Por eso, eliminarlo no siempre mejora la imagen de solvencia tanto como ocurriría con un préstamo bancario ordinario.
5. Refinanciación
Adicionalmente, y en ciertos supuestos, puede que te interese únicamente amortizar anticipadamente sólo una parte del enisa (aunque se apliquen proporcionalmente un requisito de incremento de fondos propios como la comisión correspondiente).
Un ejemplo sería si únicamente con una amortización parcial ya lograses alcanzar el ratio de endeudamiento que te exige un banco, o quieres reducir tu coste financiero pero a su vez conservar parte del Enisa como financiación a largo plazo.
También si tienes problemas temporales de impago, y propones a Enisa una refinanciación del préstamo.
¿Cómo proceder para cancelar el Enisa? ¿Quién puede cancelarlo?
Al ser un préstamo a largo plazo, es importante saber cómo afrontar una cancelación anticipada del Enisa, y como veíamos, es algo que puede hacer tanto el emprendedor, pero también la propia Enisa.
Lo vemos a continuación:
a) Si es el emprendedor el que quiere cancelar
Lo primero es comunicárselo a Enisa, ya que tiene que autorizarlo. ENISA comprobará que puedes compensar la deuda con una ampliación de fondos propios no proveniente de una revalorización de activos.
Además, si lo solicitas tú, salvo que sea por liquidación de la sociedad o por operaciones de refinanciación, la entidad te exigirá compensar la amortización pendiente con una ampliación de fondos propios por el mismo importe.
b) ¿Cuándo Enisa puede cancelar anticipadamente un préstamo?
Hay varias situaciones donde la entidad puede cancelar anticipadamente el Enisa, motivo por el que siempre hacen seguimiento de la evolución de la sociedad a la que han concedido el préstamo, siempre que esté vivo.
Básicamente, la entidad tiene la potestad de exigir la cancelación anticipada del Enisa cuando se incumplen las condiciones y requisitos por el que se concedió el préstamo participativo, evidentemente aquí entran en juego los incumplimientos graves como puede ser la falsedad documental, impagos reiterados, incumplimiento del destino de fondos, así como los supuestos de liquidación.
Centrándonos en las principales causas fuera de la liquidación de la sociedad, destacan:
- Cambio de control. Si la mayoría del capital social de la empresa tiene un cambio sustancial, Enisa puede declarar unilateralmente el vencimiento anticipado. Por ese motivo, es muy importante comunicárselo a Enisa para recibir el consentimiento.
- Reparto de dividendos. Los fondos no pueden destinarse a repartir dividendos ni a pagos a socios.
- Descapitalización. Cualquier descapitalización que a ojos de Enisa suponga comprometer la viabilidad del negocio puede ser objeto de cancelación anticipada.
- Venta o cesión de activos ligados a la actividad clave.
- Desvío de fondos. Si la empresa desvía los fondos del destino acordado sin autorización previa.
- Impagos. Cuando por circunstancias, hay problemas de liquidez y no se paga el Enisa (sea intereses, o cuotas), si no lo comunicas, Enisa puede activar automáticamente la cancelación anticipada, sobre todo en los casos donde el impago no sea algo puntual de acuerdo con los criterios de Mora de Enisa.
En esta casuística, además de la penalización en el pago de intereses más principal, se iniciará el correspondiente proceso de recuperación por la vía contenciosa. Te recomendamos leer qué puedes hacer si no puedes pagar el Enisa.
Por eso, solemos aconsejar que ante cualquier cambio, es importante actuar de buena fe y comunicárselo a Enisa y en los casos donde se pueda, solicitar autorización previa, justificándolo adecuadamente (cambio de control, o impagos puntuales, por ejemplo).
Uno de los aspectos que menos se evalúa antes de ir a por un Enisa es este tema de cancelar el Enisa anticipadamente. Si quieres conocer todas las particularidades de esta financiación pública y su encaje antes de solicitarlo, encantados de verlo contigo.
Reunámonos y valoremos todos los aspectos de esta financiación para tu empresa.