Financiación para startups en España (I): Lanzamiento

La financiación para startups siempre ocupa los primeros puestos en las respuestas de los emprendedores cuando se les pregunta sobre los obstáculos para desarrollar una empresa. A la hora de conceder préstamos a empresas nuevas y en fases de desarrollo y expansión, los bancos y cajas de ahorros no suelen ser los mejores compañeros de viaje, aunque algo se les puede rascar a través de convenios con SGRs o ICO. Esto puede desanimar a más de uno a la hora de lanzar un negocio, pero no tiene por qué ser así. No nos engañemos, no es un camino de rosas, pero existen otras vías de financiación para startups con las que ir haciendo frente a las distintas fases de lanzamiento y desarrollo de una empresa.

De hecho, la necesidad de remontar el modelo que ha provocado la crisis económica ha impulsado un entorno muy propicio al emprendimiento con numerosas opciones de financiación para startups, tanto desde el ámbito público como desde el privado. Es importante que tengas en cuenta que no tienes que plantearte sólo una de estas posibilidades como la única solución a tus necesidades de financiación. Lo más acertado es ir complementando unas con otras, agotando cada opción disponible. Pero vayamos por partes. Os proponemos la siguiente Hoja de ruta para conseguir la financiación adecuada en el momento adecuado:

 

Primera ronda de financiación para startups: Lanzamiento

Por muy buena que sea una idea no se convertirá en un negocio que triunfe si no va acompañada de un business plan en el que se fijen objetivos graduales e inversiones necesarias para cumplirlos. Muchos emprendedores discrepan con esto, pero también el 80% fracasan en su intento de crear empresa… Bueno, este tema daría para un libro y algún que otro disgusto; siguiendo con nuestro proceso, el primer paso siempre es materializar el proyecto en algo concreto, un prototipo, unos primeros usuarios, unas primeras ventas… para poder mostrar algo palpable a los ansiados inversores. Pero hasta que éstos llegan lo más recurrente es acudir a los ahorros propios y a las 3 efes, que corresponden en inglés a Family, Friends y Fools (FFF), es decir familia, amigos e inocentes (ese humor inglés…), en definitiva, el círculo cercano del emprendedor. El dinero conseguido nos permitirá lanzar esta primera fase de nuestro negocio y contar con los primeros resultados, requisitos imprescindibles para poder optar posteriormente a inversiones profesionales, tanto públicas como privadas.

Esta vía de financiación para startups es un estándar para la mayoría de los emprendedores, estudios revelan que hasta un 72% de las nuevas empresas que se lanzan en España pasan por esta forma de financiarse y es casi indispensable para muchos inversores privados y Business Angels a los que les costaría invertir en un negocio sobre el cual ni siquiera has podido convencer a tus allegados o en el que tú mismo no has invertido tu propio dinero.

Aunque este dato no es el más relevante a la hora de que éstos decidan sus inversiones. Si te pusieras en su lugar, ¿a quién confiarías tu dinero?, ¿a quien haya hipotecado todo lo que tiene para invertir en su empresa o a quien dice que él aporta la idea y tú la pasta!!!? Pues en mi opinión, ni uno ni otro, la respuesta correcta debería ser: al mejor proyecto. Y es que los inversores en lo que se fijan básicamente es en la viabilidad del negocio, ¿no? Pero no hay que olvidar que en la decisión final también tiene mucho peso el compromiso del emprendedor…  es que su actitud y su hambre por triunfar es determinante en la ejecución exitosa del emprendimiento.

Volviendo a las FFF, es una opción que, lejos de exigentes inversiones, puede entenderse como la vía de financiación para startups que te va a permitir mayor libertad y flexibilidad para hacer las cosas como tú quieres. Sin embargo, esta opción no es ni mucho menos sencilla. Ten en cuenta que tus socios no son inversores profesionales y les costará entender la lentitud en recuperar su dinero. Además, como el entorno del emprendedor, normalmente, sólo puede aportar cantidades pequeñas, este proceso supone tiempo y desgaste, ya que para empezar a andar hay que conseguir una larga lista de socios. Si a esto le añadimos la carga emocional y el vínculo amistoso que suelen acompañar a este tipo de compromisos, el emprendedor acaba jugándose algo más que su dinero y futuro profesional.

Todas estas situaciones pueden incidir negativamente en el lanzamiento y desarrollo de la empresa, por lo que hay quien aconseja solamente apostar por las FFF cuando se necesita poco dinero, siendo un lastre para negocios ambiciosos.

En todo caso, lo más recomendable desde el primer momento es diversificar lo máximo posible la financiación para encarar con paso firme el camino hacia el éxito. Para ello es muy aconsejable que el dinero conseguido se capitalice como capital social, así podremos aumentar las posibilidades de financiación con otras opciones del tipo préstamos bancarios, microcréditos, leasing, renting…, que pueden venir acompañadas de SGRs como Avalmadrid, Iberaval o el propio ICO.

Además, si eres un joven emprendedor (se entiende como tal con 40 años o menos), puedes complementar esta primera ronda de búsqueda de capital con un préstamo de la Línea para Jóvenes Emprendedores de ENISA que ofrece hasta 75.000 euros en un préstamo participativo y que, al contrario que lo habitual con bancos, ICOs o la financiación vía SGRs, no precisa que los emprendedores aporten garantías.

Por último, es interesante apuntar que Capital Caixa Risc también tiene una línea de préstamos participativos con un máximo de 50.000 euros para financiación para startups en fase semilla, aunque esta entidad prefiere ver resultados antes de inyectar financiación, por lo que sería más una fuente de capital para la siguiente fase de búsqueda de inversiones o al menos un puente entre esta primera ronda de financiación y la siguiente.

Si la empresa es una empresa de base tecnológica, la línea de financiación a fondo perdido de NEOTEC es la rama del CDTI especializada en impulsar la creación y consolidación de empresas de base tecnológica (EBT). Por tanto, NEOTEC es para empresas que su modelo de negocio se basa en explotar las ventajas competitivas conseguidas a través de un desarrollo tecnológico propio.

NEOTEC ofrece hasta 250.000€ a fondo perdido, asumiendo hasta el 70% del presupuesto elegible con un presupuesto mínimo de 175.000€. No obstante, el hecho de ser de lo poco que existe a nivel nacional a fondo perdido, lo convierte en una línea muy competida donde se requiere un proyecto muy intensivo en I+D para tener buenas opciones de éxito en esta línea de financiación pública.

En resumen, para poder afrontar la primera fase de lanzamiento y financiación para startups, debes tener en cuenta cuatro fuentes: la casi obligatoria FFF, la línea de jóvenes emprendedores de ENISA, NEOTEC si la empresa es de base tecnológica y no olvidemos que algo se les puede rascar a los ICO y SGRs si los socios están dispuestos a ofrecer garantías personales.

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